Toca relajarse un poco, dejar de pensar, dejarse llevar, parar el ritmo por unos días.
"To my everything, He is nothing. What I am I wish to be, and what I wish to be I am. I am beyond God. I am the motionless cause. Cross that firebreak, and then cross that one. Go too far in all directions. Extremity upon extremity, and then more extremity, and then more."
"Que nadie diga de tí lo que el alma del río podría decir de sus orillas,
que existen para limitarlo. Antes no correr en la vida, antes secarse el
soñar."

No me esperaba el color del cielo, la luz. Los atardeceres eran indescriptibles, parecíamos estar en el final del mundo, sin deber nada a nadie, contemplando.
Caminar entre marismas, siempre fumadas, como anorando el tiempo que no estuvimos alli. Descansar de mi vida, de mí. Vacaciones en el paraíso, reencontrarse y echarse de menos. Disfrutando los días lentamente, cada rato uno menos, y luego él, la confirmación de la sospecha, y ser feliz, porque tengo "entre 21 y 30", mis besos son muy guapos, y me sienta bien el rubio.
Nostalgia de un atardecer en La Punta....
Antes del trabajo me pasé por el Alhambra, uno de mis rincones favoritos en Brick Lane, para tomar un mint tea y comprar funny cigarrettes, porque una ha dejado de fumar, pero que me dejen quieto el único vicio que me queda, por favor. Es un coffe shop clandestino, escondido en una calle cualquiera con un cartel discreto. Tanto, que al principio pasaba por delante sin notarlo, costándome a veces renunciar a mi búsqueda y volverme al Metro mosqueada. A unas escaleras con bicicletas y baldosas rotas da paso el bar, decorado en una suerte de horror-vacui con cualquier cosa que recuerde a Marruecos; cuadros, arcos ojivales (?), posters, baldosines de colores, y ahora también , una mariposa de metal enorme que no me pregunten, no me pregunten...
Me gusta por sus techos altos, sus sofás, su billar, me gusta que tengan ajedrez y que no vendan alcohol. Tambíén me gusta la gente que va allí, y la música. Un día suena Gotan Project, otro vete tú a saber, y ayer The Beatles. Ahmed ya me conoce, a fuerza de firmar en su libro cuando entro, creo que hasta sabe que no soy miembro, y no le importa. Me cuenta de su país, yo le cuento del mío, y siempre se acuerda de la última vez que estuve allí.
Ultimamente siempre voy sola, con mi alegría y mis libros, me quedo un ratito, observo al personal mientras hago como que interesadísima en mi lectura, y me relajo pensando en cómo me gusta ese sitio, en qué bien que encontré un refugio en medio de esta ciudad donde espiar cómodamente y sin tapujos. Allí estábamos, Virginia Woolf y yo, ella con su esnobismo estudiado y yo con mi simplemente estar aquí, cuando un brasileno me pidió papel (recurso recurrente y facilón) y acabamos enfrascados en humo y física cuántica, metafísica y una conexión entre los perros y los humanos que a mi ya me parecía, ya me parecía...y un autor nuevo, Deepak Chopra* que tiene una forma peculiar de curar enfermedades, y que resulta ser un bestseller entre los pijos americanos.
Y....se acabó el tiempo, y pensar: tengo que escribirle un post a este sitio, que no una oda u homenaje, no es para tanto la cosa, pero cómo me gusta, cómo me gusta.
*"Pero lo más importante es tener “pensamientos positivos”. Según Chopra, cada pensamiento genera una molécula en el cuerpo; así, los pensamientos positivos generan moléculas positivas. Si se siguen las indicaciones de la “medicina ayurveda” no sólo se logrará una perfecta salud y detener el envejecimiento, sino que el crimen, las guerras y aun los accidentes serán cosa del pasado. Sus practicantes incluso aseguran poder levitar y atravesar las paredes.
Algunas de las indicaciones de Chopra son bastante llamativas, como su remedio para prevenir y curar las cataratas: cepillarse los dientes y la lengua, escupir en un vaso, y lavarse los ojos con este líquido durante varios minutos."
En bicicleta y sin prisas. Así quiero ir a buscarte, mandarte una postal desde cada lugar en que pare, y hacerte saber, de a poco, que estoy llegando.
Saborear cada instante tu cercanía, alargar tu desespero de tarde, explotar la seguridad de saberte allí, inamovible e inquieto.
Remolonearé en colinas y hondonadas, pastorearé alamedas y plazas, subiré torres de catedrales para gritar tu nombre, aranaré cada segundo posible en pos de la distancia.
Y cuando ya no se me permita estirarla más, cuando solo me falten unas pulgadas para llegar a tí, sonreiré con la sensación del deber cumplido, sabré que realmente querías que llegara.
´I can love you desperately Though your love ain't guaranteed Oh, I wish you knew the deal Gotta learn from far away And I simply ne...